13 semanas para Black Friday 2026: empieza la cuenta atrás
Sí, sabemos que todavía es agosto.
Sí, el verano aún no ha terminado.
Y sí: ya estamos pensando en Black Friday.
Puede parecer pronto, pero quizá no lo sea tanto.
Faltan 13 semanas para el 27 de noviembre y, aunque juntar el número 13 con el negro pueda sonar a mala suerte, en Performance Marketing la anticipación suele jugar bastante más a favor que en contra.
No significa que haya que tener hoy la campaña cerrada. Ni mucho menos. Pero sí puede ser un buen momento para empezar a pensar qué queremos conseguir con ella.
Porque Black Friday no empieza el día en que publicamos una oferta.
Antes están las decisiones sobre qué mercados queremos impulsar, qué periodos de estancia nos interesa potenciar, qué tipo de promoción encaja con el negocio o qué canales y partners pueden ayudarnos a darle mayor visibilidad.
Y cuando hablamos de afiliación, empezar a plantearlo con cierta antelación puede marcar una diferencia importante.
Black Friday ya no es solo un fin de semana
Hace tiempo que Black Friday dejó de concentrarse exclusivamente en un viernes.
En travel vemos cada vez más marcas que amplían sus promociones durante una semana, varias semanas o incluso buena parte de noviembre. El concepto de Black Month se ha instalado en el calendario comercial y, con él, también ha crecido la competencia por captar la atención del viajero.
Por eso, esperar a noviembre para empezar a valorar opciones puede dejarnos con menos margen de maniobra.
Publishers, plataformas de cashback y loyalty, sitios de contenido, cupones o comparadores también preparan sus calendarios con antelación. Algunas oportunidades de visibilidad empiezan a definirse semanas antes.
Tener más tiempo permite simplemente eso: estudiar opciones, comparar y decidir cuáles tienen sentido para cada campaña.
Porque la cuestión no es solo estar presente en Black Friday.
También importa cómo llegamos hasta él.
En travel, reservar hoy puede significar viajar dentro de meses
Aquí aparece una de las grandes particularidades de nuestro sector.
En retail, muchas compras realizadas durante Black Friday responden a una necesidad relativamente inmediata.
En travel, no necesariamente.
Una reserva realizada en noviembre puede convertirse en una estancia en enero, febrero, Semana Santa o incluso bastante más adelante.
Eso hace que Black Friday pueda tener un papel especialmente interesante para las empresas turísticas: además de generar reservas durante un periodo de alta intención de compra, puede ayudar a empezar a captar demanda para el año siguiente.
En cierto modo, puede funcionar como una antesala del Early Booking.
No hablamos únicamente de conseguir más reservas durante unos días. También hablamos de adelantar decisiones de compra, generar revenue futuro y empezar a construir una base de reservas para los meses siguientes.
Y, visto así, la planificación cambia bastante.
Antes del descuento, quizá conviene pensar en el objetivo
Cuando empezamos a hablar de Black Friday, es fácil que la primera pregunta sea: ¿Qué descuento vamos a ofrecer?
Pero quizá haya otra pregunta que convenga hacerse antes: ¿Qué queremos conseguir?
¿Nos interesa aumentar reservas para determinados meses?
¿Hay mercados que queramos impulsar?
¿Tenemos fechas con mayor disponibilidad?
¿Queremos dar más visibilidad a determinados hoteles, destinos o productos?
La promoción es una herramienta dentro de la campaña. Y cuanto más claro esté el objetivo, más fácil será decidir qué promoción, mercados, canales y partners pueden ayudarnos a alcanzarlo.
En afiliación, la visibilidad también se planifica
Black Friday concentra actividad comercial, pero también mucha más competencia entre anunciantes.
Por eso, si la afiliación forma parte de la estrategia, estas semanas pueden ser un buen momento para empezar a revisar algunas cuestiones:
- qué publishers pueden aportar mayor valor
- qué mercados interesa priorizar
- qué promociones podrían comunicarse
- qué fechas de reserva y estancia queremos incluir
- qué oportunidades adicionales de visibilidad existen
- y si puede tener sentido reforzar temporalmente determinadas condiciones para conseguir una mayor exposición.
No hace falta tener todas las respuestas hoy.
Pero cuanto antes empecemos a disponer de esta información, más margen tendremos para valorar alternativas y construir la estrategia alrededor de los objetivos reales de la campaña.
Llegar en noviembre probablemente seguirá permitiendo hacer cosas.
Llegar con varias semanas de antelación permite, además, elegir mejor qué queremos hacer.
13 semanas dan para mucho
No necesitamos tener hoy toda la campaña cerrada.
De hecho, seguramente es demasiado pronto para muchas decisiones.
Pero sí puede ser un buen momento para empezar a hacerse las preguntas adecuadas.
Durante las próximas semanas iremos profundizando en algunas de ellas: qué merece la pena decidir con antelación, cómo preparar la estrategia de afiliación, cuándo empezar a hablar con publishers o qué puede decirnos Black Friday sobre la demanda de los meses siguientes.
Porque anticiparse no significa correr.
Significa llegar a noviembre con algo más importante que una promoción: una idea clara de qué queremos conseguir con ella.
Quedan 13 semanas para Black Friday.
Negro + 13 puede sonar a mala suerte.
Dejarlo todo para noviembre quizá sea tentar un poco más a la fortuna.
¿Ya estás pensando en Black Friday? ¡Hablemos!
